desarrollo desde abajo y desde dentro

Iberoamerica. Región mundial influyente en el silo XXI

Por Antonio Vereda del Abril. 02 de Diciembre de 2008
Debemos construir IBEROAMÉRICA como espacio histórico, cultural y de valores sin fronteras compartidos por las personas que forman sus pueblos y sus instituciones. Cuyas naciones con identidades propias dialogan, cooperan y establecen vínculos en beneficio de los ciudadanos, y se reconocen como una unidad en la diversidad.

Se hace camino al andar, IBEROAMÉRICA es tan grande y tan grandiosa que no se puede abarcar con un plan, una idea, ni una conquista épica. No se puede hacer de una sola vez. Tienen que participar varias generaciones de iberoamericanos para que la sientan propia, la tenemos que ir construyendo con realizaciones concretas, tenemos que resolver los problemas que más inciden en la vida de los ciudadanos, y hacer que Iberoamérica se un espacio de solidaridad, democracia y desarrollo donde cabemos todos.

Construyamos Iberoamérica con formas concretas, técnicas y prácticas, con métodos de cooperación en lugar de visiones ilusorias que devienen en frustraciones y desencantos. Métodos y trabajo juntos con los que se pueden alcanzar acuerdos y establecer vínculos entre las naciones. De esta manera podremos voluntariamente cambiar los hechos y las realidades de forma gradual. La reforma continua nos facilita que con cada acuerdo de cooperación se irá profundizando la integración iberoamericana, y recorriendo dicho camino, pensaremos en más cosas y podremos hacerlas juntos.

Todo acuerdo tiene que ser en benéfico de todos. Con diálogo, la negociación, tan larga y rigurosa como sea necesaria, y el compromiso personal e institucional. Hasta la entrega de soberanía a un fondo común, significa la soberanía compartida en beneficio de todos. Las negociaciones entre las naciones tienen que basarse en la participación de todos; en el debate de ideas, propuestas y métodos; en el fortalecimiento de lo común, eliminando obstáculos y conflictos que siempre rodean a los asuntos, para llegar a la formulación de políticas y de acuerdos vinculantes. Tenemos que transformar las instituciones nacionales "desde adentro" con los valores compartidos. La aplicación de dichos valores transformará a las instituciones como consecuencia de los acuerdos vinculantes entre naciones. Todo lo cual influirá en la vida cotidiana y en las aspiraciones de los ciudadanos.

La experiencia exitosa de los últimos 30 años de España, Portugal y Europa ha demostrado que la forma de construir un nuevo orden mundial en esta era Global no debe empezar por arriba diseñando un orden constitucional y grandes leyes, sino desde abajo y desde adentro, trabajando juntas las personas y las naciones en la solución de los problemas más graves y en el interés de los ciudadanos. A medida que se va aprendiendo a trabajar juntos y a experimentar los beneficios reales, las naciones sienten la necesidad de compartir la soberanía en asuntos concretos, como ha sucedido en la construcción de la Unión Europea.

Hace quinientos años España y toda Europa inventaron la forma más eficaz de organización política: el Estado-nación y en el siglo XX se había convertido en la única posible, quedando eliminados los sistemas feudales, las ciudades-estado y los imperios. En el último cuarto del siglo XX, Europa ha ejercido una influencia internacional que ha hecho que los estados-nación europeos se hayan ido uniendo voluntariamente para formar la Unión Europea, y en América Latina el Merco sur es el ejemplo de un éxito. Todas las iniciativas mundiales de regionalización indican que para finales del siglo XXI el Mundo se entenderá formado por Regiones Mundiales, de manera que todo Estado-nación deberá pertenecer a una o más regiones mundiales, sino quiere estar fuera del mundo.

En esta era Global está naciendo un nuevo mundo de regiones mundiales y la protección del Individuo, que en las democracias adquiere el grado civil de ciudadano. La prioridad de la defensa del Individuo frente al Estado, frente a las amenazas globales como el genocidio, el terrorismo o el calentamiento del planeta. Con la integración regional, "un mundo de regiones está desafiando al mundo unipolar". El Mundo ha comenzado a girar en torno a las grandes regiones mundiales interdependientes, como EUROPA o IBEROAMÉRICA. España y Portugal por historia, cultura y valores pertenecen a ambas regiones mundiales, razón suprema por la que españoles y portugueses tenemos la responsabilidad de fortalecerlas.

Estas macroregiones autónomas e interdependientes fomentan la paz y la no-agresión como autodefensa, la apertura de mercados para sus miembros y el desarrollo global. Europa e Iberoamérica son determinantes en el orden mundial del siglo XXI y su influencia diseñará en buena parte la manera de hacer las cosas; la mejora del comportamiento humano; la formación de la espiritualidad laica global con ética, solidaridad y sostenibilidad; la estabilidad y el crecimiento económico; la distribución racional del conocimiento y la igualdad de acceso a los medios; la mejor utilización de los recursos naturales; las mejoras en las sociedades, el bienestar social y la calidad de vida; la cooperación al desarrollo de todos los pueblos comenzando por la erradicación de la pobreza; el mantenimiento de la paz mundial y la sostenibilidad de nuestro planeta Tierra.

Europa difunde sus valores por el mundo, en vez de posicionarse en contra de otros países de forma imperial. Los países que se acercan a la órbita europea reciben la influencia de sus valores, leyes y costumbres y ya no vuelven a ser los de antes. Europa ha ido creando una comunidad democrática utilizando el tamaño de su mercado y su promesa de vinculación para remodelar las sociedades desde dentro. A medida que China, India, América Latina o Sudáfrica avancen económicamente y se expresen políticamente el modelo europeo de "ley, competencia y solidaridad" será cada vez más una forma política, económica y social que les resultará irresistiblemente atractiva, con la que podrán aumentar la libertad, la prosperidad, el bienestar social y proteger su seguridad. Europa presenta un modelo pacífico de influencia que está revolucionando el presente y marcará el futuro del orden mundial del siglo XXI.

Para gestionar "el común" de IBEROAMÉRICA, las naciones iberoamericanas, consecuentes con el presente y en previsión del futuro, voluntariamente deciden crear la COMUNIDAD IBEROAMERICANA DE NACIONES: como foro de diálogo, cooperación y concertación política, económica y social, profundizando los vínculos históricos y culturales que nos unen, resaltando la diversidad, las identidades propias y los intereses nacionales, y reconociéndose como una unidad en la diversidad.

Todas las naciones iberoamericanas han decidido que la Comunidad Iberoamericana de Naciones comience por tener dos instituciones: La Presidencia y la Secretaría. La Presidencia recae en la Nación y el Presidente que organiza la siguiente cumbre iberoamericana y por un periodo entre cumbre y cumbre. Se ha acordado que la Secretaría esté domiciliada en Madrid, y se propone: que estuviera integrada por la Secretaría General de Iberoamérica y por Secretarías Iberoamericanas, cuyos cargos serían ocupados por personas de gran valía, idóneas para las funciones a desempeñar y con fuerte creencia en lo iberoamericano; serían elegidas por tiempo definido por los Jefes de Estado y de Gobierno durante las Cumbres Iberoamericanas.

Sería recomendable que la Comunidad Iberoamericana de Naciones tuviera como referencia el funcionamiento de la Unión Europea, de manera que: "una vez concretado el Común por parte de las naciones iberoamericanas lo pondrían en practica sus instituciones nacionales, a modo de una red de centros de poder unidos por políticas y objetivos comunes". Se propone: que "la Comunidad Iberoamericana de Naciones "funcione" como una red descentralizada propiedad de sus Estados miembros, con elevado nivel de colaboración y la participación de todos. Los valores compartidos, la unidad, la diversidad, las identidades de los pueblos. La negociación, el compromiso y la defensa de los intereses nacionales. Un funcionamiento que permita prosperar a todos, donde lo importante son los resultados, y no su estructura, que se demuestran por los beneficios que reciben los ciudadanos".

La Comunidad Iberoamericana de Naciones apoyará las alianzas entre países iberoamericanos como la Comunidad Andina, el Mercosur, el Mercado Común Centroamericano, el Caricom o los convenios multilaterales como los del petróleo y salud impulsados por Venezuela y Cuba y prestará su mejor hacer para favorecer las relaciones entre regiones mundiales en las que participen estados iberoamericanos como la Unión Europea y el Mercosur. Reconociendo los esfuerzos de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay desde 1991 en constituir el MERCOSUR por haber adquirido una extraordinaria importancia para América Latina en el mundo, la asociación de Chile y de Bolivia en 1996 y la incorporación de Venezuela y como observador, México en el 2004. Valorando los esfuerzos de las naciones integrantes del Mercosur en la defensa y el fortalecimiento de la democracia y la aspiración de que un día no lejano todos los países de América Latina se integren en el Mercosur, con el ánimo de trabajar juntos, compartir valores, experimentar beneficios reales, armonizar sus legislaciones, llegar a acuerdos vinculantes y promover la integración política, económica y social.

A largo plazo hay que impulsar la Alianza de Uniones, en especial el sueño de la Alianza entre EUROPA e IBEROAMÉRICA. La alianza de la Unión Europea y el Mercosur de toda América Latina significaría la conformación de la Región Mundial más influyente para el siglo XXI, pudiendo convertirse en la entidad regional con mayor influencia para el mejor desempeño de Naciones Unidas, fundamentadas en el derecho internacional, el multilateralismo, el desarrollo global y la paz. Esta alianza de uniones europea e iberoamericana debería favorecer la extensión de los valores de libertad, solidaridad y sostenibilidad, la igualdad de acceso a los conocimientos y a los medios y la racional utilización de los recursos naturales. Impulsar la democracia, los derechos de ciudadanía y el derecho internacional, el desarrollo desde abajo y desde adentro de todos los pueblos, el mantenimiento de la paz mundial y la sostenibilidad de nuestro planeta Tierra.

Esta XV Cumbre Iberoamericana de Salamanca debe significar un gran impulso para la construcción de IBEROAMÉRICA, abordando tanto los asuntos más acuciantes y que más influyen en la vida de las personas, comenzando por la erradicación de la pobreza, como los asuntos institucionales con la creación de la Secretaría de la Comunidad Iberoamericana de Naciones con sede en Madrid. De entre los múltiples asuntos que se vienen trabajando en la preparación de esta Cumbre, hay que destacar la iniciativa institucional señalada y dos iniciativas concretas y prácticas en lo económico y social; por lo que se PROPONE:

A. Programa de Cooperación Iberoamericana para la Erradicación de la Pobreza en los próximos 15 años, la Inclusión educativa, social y económica de las mayorías y el Desarrollo desde abajo y desde adentro. Poniendo a disposición de las mayorías los conocimientos y los medios mediante redes de Centros Direccionales. Para la creación multitudinaria de empleos sostenibles, con el apoyo a los emprendedores, el fortalecimiento de microempresas y la concesión de microcréditos y depósitos de ahorro.

B. Creación de Fondos de Cooperación con el canje de Deuda por Desarrollo, para la financiación continua y a largo plazo de Otra Cooperación al Desarrollo comenzando por la Educación, Salud, Microcréditos, Empleo e Infraestructuras básicas.

C. Fortalecimiento y creación de las Instituciones para la Comunidad Iberoamericana de Naciones: la Presidencia y la Secretaría.
Extraído del libro "Propuestas a la XV Cumbre Iberoamericana de Salamanca"
 

 
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